Los hidrocarburos de aceites minerales (MOH) son compuestos químicos derivados principalmente de la destilación del petróleo crudo, que también se pueden producir sintéticamente a partir de carbón, gas natural y biomasa, y que constituyen un grupo muy heterogéneo de mezclas complejas de hidrocarburos que varían en número de carbonos y estructura (lineal, ramificada o cíclica).
Los hidrocarburos de aceites minerales se dividen en hidrocarburos saturados de aceites minerales (MOSH) y en hidrocarburos aromáticos de aceites minerales (MOAH).
En el ámbito de la industria alimentaria, los MOH están autorizados en aditivos o auxiliares de polimerización en materiales en contacto con alimentos (como los aceites minerales blancos en materiales plásticos o tintas de impresión), en aditivos alimentarios (como las ceras microcristalinas utilizadas en el tratamiento de superficie de frutas) y en coadyuvantes tecnológicos (como los agentes antiadherentes utilizados en productos de panadería o pastelería o los agentes antipolvo en grano de cereales para consumo humano, así como los aceites utilizados en la producción de arroz tratado matizado). También tienen aplicaciones como lubricantes en maquinaria industrial, en la industria cosmética y en la industria farmacéutica.
Los MOH de grado alimentario se someten a destilación adicional para eliminar contaminantes y reducir al mínimo el contenido de hidrocarburos aromáticos de aceites minerales.
En 2023, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) realizó una reevaluación del riesgo de los MOH donde se confirmó la conclusión de la opinión anterior, de 2012, y donde se establece que, en el caso de los MOAH, existe una posible preocupación con respecto a la presencia de una fracción genotóxica y cancerígena, formada por aquellos MOAH con tres o más anillos aromáticos con varios restos de cadena lateral de alquilo. Debido a la falta de información toxicológica sobre los efectos de los MOAH de 1 y 2 anillos no se pueden descartar preocupaciones por la salud humana.
En relación con los MOSH, la EFSA concluye que se pueden acumular en varios órganos, pero la exposición dietética actual a los MOSH no plantea preocupación para la salud humana. Aunque el margen disponible para una exposición segura es limitado, y, en caso de que se retiren las medidas de mitigación que se han implementado siguiendo la Recomendación (UE) 2017/84, la exposición del consumidor podría dejar de estar dentro del rango de seguridad.