La radioactividad existe de manera natural en la atmósfera, el suelo, los mares y los ríos. Inevitablemente, parte de esta radioactividad llega a los alimentos y se puede transferir de diferentes maneras: a los cultivos a partir de rocas y minerales presentes en el suelo; a los animales a partir de cultivos contaminados, al agua potable a partir del suelo; y pescados y mariscos pueden absorber radioactividad del agua o de los sedimentos.
La radioactividad también puede llegar a los alimentos cuando se descargan materiales radiactivos al medio ambiente a partir de operaciones nucleares civiles o militares.
Los niveles de radioactividad en los alimentos y en el agua potable en general son muy bajos y seguros para el consumo humano. Sin embargo, sus concentraciones pueden variar considerablemente en función de la geología local, del clima, de las prácticas agrícolas y, en casos más extremos, en situaciones de emergencia nuclear.
La radioactividad es una propiedad de ciertos elementos químicos que tienen los núcleos atómicos inestables; para que el núcleo llegue a alcanzar de nuevo la estabilidad se debe producir un cambio interno, denominado desintegración radiactiva, que genera un desprendimiento de energía conocido, de forma general, como radiación.
Los átomos que emiten radiación se llaman radionucleidos. Algunos de los radionucleidos que comportan un riesgo para la salud son el Cs134, Cs137, I131, Sr90, K40, Pu239, Ra225, U233, U235, U238…
Las unidades de radioactividad más comunes son el becquerel (Bq) y el sievert (Sv). El becquerel se utiliza para expresar la cantidad de sustancias radiactivas presentes en suelos, alimentos, agua, etc. Cuanto mayor sea el valor expresado en Bq, mayor es la radiación que emite el alimento, el suelo, etc. El sievert es una unidad de dosis de exposición a la radiación y es la radiación que pueden absorber los seres vivos. Cuanto mayor sea el valor en sieverts, mayores son los efectos de la radiación a que está expuesto el cuerpo humano.
Los límites máximos de contaminación radiactiva en los alimentos establecidos por la normativa vigente están expresados en Bq/kg o Bq/l y se refieren a isotopos o grupos de isotopos radiactivos que son materiales o sustancias con propiedades radiológicas.
Las sustancias radiactivas se utilizan en la industria, en la medicina y en la investigación (diagnóstico y tratamiento médico, generación de energía…) y, si no se manipulan o se almacenan correctamente, pueden causar problemas de salud.